Month: September 2015

1987

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El 28 de mayo 1987, dos años antes de la caída del Muro de Berlín, el alemán Mathias Rust voló en su avioneta desde Uetersen, Alemania, a Islandia, atravesó Noruega y Finlandia para finalmente aterrizar, de manera ilegal, en la plaza Vasilevski Spusk  junto a la legendaria Plaza Roja, en Moscú, la antigua capital de la URSS. Tenía 19 años.

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La Plaza Roja en Moscú, #Rusia. Fue bautizada como la “Plaza Roja” mucho tiempo atrás de que los comunistas tomaran el control durante la Revolución Rusa de 1917a 1919.

28.05.1987 Mathias Rust landet på Den røde plass med sitt Cessna 172

28.05.1987 Mathias Rust landet på Den røde plass med sitt Cessna 172

Mathias Rust después de aterrizar junto al Kremlin

Mathias Rust después de aterrizar junto al Kremlin

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El joven Rust logró entrar al espacio aéreo soviético, eran tiempos de Mijaíl Gorbachov. A pesar de haber sido detectado, nunca se dio la orden para derribar a tan amigable e inocente avioneta.

Tiempo después, Rust declaró que si aterrizaje fue un intento por crear un “puente imaginario” hacía el Este. Después de su hazaña, Gorbachov destituyó a muchos militares soviéticos, entre ellos al ministro de defensa, Sergei Sokolov.

Juicio de Mathias en diciembre de 1987.

Juicio de Mathias en diciembre de 1987.

Aunque la URSS se encontraba en un importante proceso de reformas (perestroika y glasnot), Mathias fue condenado a 4 años de trabajo forzado por haber quebrantado a más de una ley… Además de haber puesto en tela de juicio a la milicia soviética.

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Canaletto

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Primer Puente de Westminster, Inglaterra. Pintado por Canaletto en 1746.

El pintor italiano Giovanni Antonio Canal, mejor conocido como Canaletto, fue conocido por sus bellos cuadros de paisajes urbanos. La Guerra de Sucesión en Austria provocó que muchos de sus clientes ingleses no pudieran visitar Venecia para obtener sus cuadros, así que decidió mover su mercado y llegó a Inglaterra en 1746. Durante su estancia, realizó una serie de paisajes de la Inglaterra del Siglo XVIII. Se dice que durante este periodo en Inglaterra, de 1746 a 1955, Canaletto perdió mucha de su técnica anterior y no pintaba a Londres con la misma fluidez que su natal Venecia, incluso llegó a ser objeto de críticas por algunos conocedores de arte y se llegó a decir que se trataba de un impostor.

Arriba se encuentra una de sus pinturas de Londres, hecha en 1946, retratando el primer puente de Westminster, sobre el río Támesis. Actualmente, del lado derecho es donde se encuentran el Palacio de Westminster (sede del Parlamento del Reino Unido) y la famosa torre del reloj “Big Ben”, que en realidad se llama Elizabeth Tower (Big Ben, dicen por ahí, en realidad es el nombre de la campana), y del lado izquierdo, el Palacio de Lambeth.

Kazajistán

Vía BeforeThey

Vía BeforeThey

Hay ciertos países localizados en Asia Central que están bastante lejos de nuestro conocimiento o interés convencional. Quizás sus nombres sean lo más común (como Afganistán), pero, para muchos, continúan siendo lugares lejanos, desconocidos… Remotos. He leído acerca de Kazajstán en algunos libros, sobre algunos de sus personajes y rasgos culturales, (seguro algunos de ustedes recordarán a este país por aquella película, “Borat”) y por supuesto el motor principal de este tipo de publicaciones es la curiosidad.

No espero que esta sea una entrada sobre información puntual y detallada que después vamos a olvidar (además, no es el propósito), para conocer datos económicos tenemos al Banco Mundial, para conocer sobre su política, sociedad y geografía al World Fact Book  y algunos datos en una de sus páginas oficiales. O, para ser breves, la siguiente infografía (quizás no todos los datos estén al día):

(more…)

We Used To Wait

*

I used to write
I used to write letters
I used to sign my name
I used to sleep at night
Before the flashing lights settled deep in my brain
But by the time we met
By the time we met
The times had already changed

So I never wrote a letter
I never took my true heart
I never wrote it down
So when the lights cut out
I was lost standing in the wilderness downtown

Now our lives are changing fast
Hope that something pure can last

It seems strange
How we used to wait for letters to arrive
But what’s stranger still
Is how something so small can keep you alive
We used to wait
We used to waste hours just walkin’ around
We used to wait
All those wasted lives in the wilderness downtown

We used to wait
Sometimes it never came (we used to wait)
Still moving through the pain

I’m gonna write a letter to my true love
I’m gonna sign my name
Like a patient on a table
I wanna walk again
Gonna move through the pain

*

Me gusta mucho la letra de esta canción. Es verdad, cómo solían esperar las personas a que llegaran las cartas, también para enviarlas… Su significado, algo tan pequeño, tan aparentemente sin valor, podía salvarte la vida, significar esperanza. Antes, la gente sólo podía expresarse así, para que fuera de manera personal y privada; escribir una carta. Aunque creo que había una tendencia mucho mayor a escribir cartas de amor, qué revuelo causaba el que se leyeran las cartas de alguien más.

Y es que todos sabemos que la tecnología lo ha cambiado todo, sobre todo nuestra manera de comunicarnos, no sólo el medio sino también el contenido; lo que decimos, el cómo y el por qué… “By the time we met, the times had already changed, so I never wrote a letter, I never took my true heart, I never wrote it down“. Es cierto, el ejercicio de escribir una carta dejó de ser relevante, se ha visto reducido a teclas y un espacio intangible, que podemos ver más no tocar, impersonal, distante… Pero no por ello menos importante. Pues ahora es mucho más rápido. Creo que quisiera escribir de ello como algo transversal, sobre la inmediatez.

El hecho de escribir, enviar y recibir cartas era una cosa importante, la que quiero abordar aquí es, precisamente, la de la espera, el hecho en sí mismo de que “solíamos esperar”, un inherente ejercicio de voluntad. Todo el ritual de una carta tenía un elemento muy importante: que el tiempo se hacía relativo a través de la espera. Aquí podemos recordar aquella importante premisa que descubrió Albert Einstein sobre el tiempo y los espacios relativos, el hecho de que el tiempo transcurre de manera diferente para observadores distintos. De hecho, en el prólogo de la Teoría de la Relatividad, Einstein exige no poca paciencia y voluntad por parte del lector. Algo así es lo que supone el hecho de esperar. El tiempo, por supuesto, sigue siendo relativo, lo que cambió, debido a la tecnología y al avance del tiempo, es la espera.

Ahora enviamos y recibimos correos con una rapidez récord, y por supuesto, esperamos que el resto de las cosas transcurran así, con una rapidez récord; hemos dejamos de esperar, hemos dejado de aprender a esperar, me atrevo a decir que muchos de nosotros no sabemos esperar…